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Paloma: “Esta vez no les será tan fácil imponernos a alguien”.

| Joven Activista |

Por Jesús N. Batres Montemayor

“Yo tengo 25 años, pero siento que ya estoy preparándome para ser adulta, y no nada más para ser adulta sino para tomar decisiones que realmente involucren hasta mi familia, aunque no soy madre”, expresa Paloma Patlán, egresada de Relaciones Internacionales del ITESO e integrante de la organización “Sarape Social” donde se desempeña como activista y diseñadora de proyectos sociales.

En México, conforme al INEGI, 16.4 millones de jóvenes, entre 15 y 29 años, son económicamente activos. Paloma, sin embargo, es afortunada, porque en el país el 80 por ciento de estos jóvenes que trabajan no cuentan con un contrato laboral y un 47 por ciento ni siquiera cuentan con las prestaciones de ley.

Desde temprano en la carrera, a Paloma le interesaron los temas de desarrollo local, por lo que comenzó a organizar proyectos en su ciudad, Guadalajara. Éstos le llevaron a trabajar como becaria en el Centro de Investigación y Formación Social (CIFOBIS), perteneciente al ITESO, donde colaboró en el programa de asuntos migratorios, cuyo abordaje se centraba en la incidencia social y local.

Paloma, a diferencia de la mirada adultocentrista que asegura que los jóvenes “no se involucran en su entorno”, es un ejemplo de la manera en que cientos de jóvenes realizan proyectos de intervención social; en la empresa Sarape Social, Paloma coordina los proyectos de Arte y Cultura, área en la que actualmente están colaborando con el Patronato del Centro Histórico de Guadalajara.

En conjunto, buscan la revalorización del centro histórico a través de la vinculación con instituciones y líderes vecinales por medio de proyectos turísticos y culturales que den nueva vida al centro de la ciudad. A su vez, buscan que la gente regrese a habitar el centro, y que los nuevos proyectos que ahí se van a desarrollar -por ejemplo, Ciudad Creativa Digital- consideren la creación de un clúster creativo que involucre a estos habitantes.

“[En Sarape Social] he comenzado a entender cómo puede involucrarse la iniciativa privada hasta en el diseño y ejecución de las políticas públicas.”

¿A los jóvenes, quién nos representa?
Para Paloma, ninguno de los candidatos a la presidencia la representan. Asegura que actualmente muchos de los jóvenes en México están más involucrados en la política, pues cada vez más se dan cuenta de la existencia de un discurso de mentiras: “Ves a un joven hablándote, pero también ves instituciones o partidos viejos”, asegura.

Su activismo le ha permitido ver más allá de las propuestas de los candidatos. Argumenta que a los jóvenes ya no les basta que les hablen de desarrollo tecnológico u oportunidades educativas, sino que les ofrezcan una solución para la desigualdad social.

Paloma sabe que lograrlo es algo muy complejo; por ello, desde su oficio, busca a que las víctimas de injusticias sociales no se les trate como seres vulnerables; al contrario, debe tratárseles de forma humana para desarrollar, junto con ello, proyectos integrales que eviten que estas personas vuelvan a estar en esa situación.

En relación a la política, para Paloma existe un tema que le preocupa fuertemente: la corrupción. Ella considera que mientras ésta se mantenga –desde Presidentes hasta Delegados-, se seguirá creyendo que el sistema está hecho para violentar la ley, lo cual provoca que una persona que tiene poco dinero le resulte fácil apretar el gatillo y disparar a alguien.

El egoísmo, para Paloma, forma parte del gran problema que hoy padecen muchos jóvenes: la violencia; ella siente que la falta de empatía entre los mexicanos provoca que no nos conectemos con quien sufre una desgracia.

En México, con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los jóvenes de entre 14 y 29 años de edad son las principales víctimas de delitos como desaparición y homicidio doloso.

Bajo ese contexto resulta complicado que cualquier joven que se enfrenta a su primera votación pueda tener claro no sólo por quién votar, sino también si votar vale realmente la pena; de acuerdo a la Encuesta de Valores de la Juventud del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ocho de cada diez jóvenes mexicanos pensaron, en la pasada elección presidencial (2012), que su voto era poco o nada útil. El mismo estudio refleja que siete de cada diez jóvenes no se sienten representados por los políticos; el 89.6% de los jóvenes declararon interesarse poco o nada por la política y el 45.2% de los jóvenes encuestados no simpatiza con ningún partido.

La ola de información

Para abatir lo anteriormente mencionado, Paloma se informa continuamente a través de diversos medios. Para información referente a política nacional opta por Animal Político y Verificado.mx, mientras que a nivel local prefiere a El Informador y Mural. También disfruta de ver El Pulso de la República.

Sin embargo, también le resulta abrumador el exceso de información que ahora está disponible, pues esto también conlleva ciertos riesgos: “El problema actual no es que no haya información sobre las propuestas, sino que es demasiada y muchas veces no sabes qué es verdad y qué no”-

Pese a todo, Paloma valora fuertemente su voto, pues si bien ella cree que las elecciones pasadas fueron intervenidas, considera que la crisis actual de los partidos y la situación del país -en términos de violencia y economía-, hará que esta vez no sea tan fácil ‘imponer’ a alguien; pues considera que en esta elección: “el voto será verdaderamente representativo y más informado por parte de la población”.

Si la elección fuera el día de hoy, Paloma cree que el ganador sería Andrés Manuel López Obrador, pues si bien no lo considera necesariamente como ‘oposición’, es el que parece estar más dispuesto a hacer un cambio estructural: “Creo que podría al menos quitar algunas fichas del dominó, no todas.”

 

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