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Periodismo – del 30 de noviembre de 2018

Periodismo

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Periodismo en la era de la posverdad

Milenio Jalisco

Gabriel Torres Espinoza

30 de noviembre de 2018

Informativo

 

Discutir sobre el Periodismo en la era de la posverdad, supone un hecho de la mayor oportunidad, puesto que las sociedades modernas son cada vez más, y con mayor definición, sociedades de la información. Así las cosas, la información se convirtió, en cualquier ámbito de la vida social, en el mayor activo del Mundo. Prueba irrefutable de ello es que la clásica definición de los factores de producción en una economía [la tierra, el capital y el trabajo] ha experimentado un viraje histórico y de la mayor importancia en nuestros días: en el siglo XXI, el conocimiento, la tecnología y la información son, por antonomasia, la materia prima con la que trabajan las economías más prósperas.

Conviene destacar que uno de los géneros de mayor consumo en la televisión convencional [abierta], tanto iberoamericana como norteamericana [EEUU y Canadá] son las noticias. De entre las principales 36 economía del mundo, a razón de su PIB, el uso preponderante que tienen los medios digitales [Internet, redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea], es la consulta de noticias. Como botón de muestra destaca el hecho de que el principal uso que le da el 67 por ciento de los usuarios de Facebook, a esta red social, dentro de estas 36 economías, es la búsqueda de noticias.

No obstante, debe decirse que tanto las noticias falsas, como el fenómeno de la posverdad, suponen uno de los principales desafíos tanto para el periodismo como para las democracias modernas. Mientras que las fake news hacen alusión a toda noticia falsa, la posverdad refiere a “toda información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público”. De tal suerte, mientras que la noticia falsa tiene como principal elemento de contraste su falsabilidad; la posverdad tiene como principal rasgo distintivo la aseveración que, siendo falsable o no, se quiere o se pretende, sea asumida como verdad.

Es debido a la ineludible lógica de la inmediatez con que fluye la información en las sociedades digitales, lógica a la que se encuentran supeditadas tanto medios convencionales como medios digitales, que el ejercicio periodístico, en el terriblemente competitivo ecosistema mediático de nuestros días, comienza a priorizar la búsqueda de la veracidad de la información, como principio fundamental del oficio del periodista, incluso antes que la primicia de la información. En efecto, la inmediatez de la información y la rigurosidad informativa parecen un binomio que se debe reconciliar en la era digital del audiovisual, con fines informativos.

Por ejemplo, estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid, descubrió que el 86 por ciento de las personas tienen problemas para detectar o distinguir noticias falsas respecto de las que son verdaderas. Se trata, en efecto, de un problema mayúsculo para las democracias. Conviene destacar que el fact checking, o la verificación de hechos, es una práctica periodística exitosa, nacida a principios de este siglo, con el objeto de contrarrestar o aminorar los efectos de las fake news. El fact checking alude a proyectos periodísticos que se inscriben en el paradigma del periodismo colaborativo, que se fija como objetivo verificar la autenticidad de las noticias que proliferan en medios digitales. No obstante, también resulta oportuno preguntarse, ¿quién verifica hoy a los verificadores de noticias?

Resulta imposible entender el periodismo actual, sin los más sustantivos prodigios de la revolución digital: la computadora y el software. Actualmente, los algoritmos, los robots; esto es, las herramientas de gestión de datos basadas en inteligencia artificial, moldean una forma para un nuevo periodismo digital. La posibilidad de que robots y el software contribuyan al periodismo con rapidez inhumana, será irresistible para un ecosistema mediático e informacional dominado por la inmediatez. Google y Facebook, se han convertido ya en el más paradigmático ejemplo de la información al servicio de los algoritmos, que encuentran la identificación del usuario con el consumo de cierto tipo de información, y sugieren contenidos. De esta manera, el periodismo se debate hoy entre el oportunismo del capitalismo y las oportunidades que ofrece la tecnología…

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